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¡Pelea limpio!

Recién nos casamos con mi esposo acogimos una costumbre: leer juntos una vez a la semana. Empezó por la curiosidad de conocer más sobre la vida matrimonial y terminó en un hábito que disfrutamos y aprendemos mucho. En algunas ocasiones les compartiré consejos que hemos recopilado de fascinantes libros. Pues, al igual que tu, antes de casarme tenía muchas dudas y quería saber como era la vida de casada. Disfruta este "plus" de lifestyle que tendremos en nuestro blog, además de encontrar ideas y consejos que te ayudarán a organizar tu boda.

Creditos: freepik
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Todas las parejas pelean, pero solo las parejas sanas pelean limpio

 

 

Algunos consejos que aprendimos y tomamos del libro: Desde ahora en adelante de Craig y Amy Groeschel.

1. Siempre lista (o) para escuchar:  si, lo se no es fácil y mas cuando tienes muchos pensamientos en mente. Un buen consejo: no hagas caso al volumen o tono de su voz, trata de interpretar lo que te está queriendo decir a través de sus palabras.

2. Lentos para hablar: << El que refrena su boca y su lengua se libra de muchas angustias>> Proverbios 21:23. Toma las cosas con calma y siempre piensa antes de hablar. Craig y Amy Groeschel nos invitan en su libro a hacernos las siguientes preguntas antes de hablar: ¿Debería decir lo que estoy pensando?¿Debería decir ahora mismo lo que estoy pensando? Estas preguntas te ayudarán a no ser imprudente y si hay algún tema que debes tratar con tu pareja podrás determinar el tiempo y espacio apropiado para tratarlo.


3. Lentos para enojarnos: en muchas ocasiones es difícil no dejarnos llevar por el enojo y terminamos convirtiendo un simple disgusto en una gran batalla que esperamos ganarle a nuestra pareja. Si queremos realmente que nuestra relación vaya a un nivel mayor debemos aprender a bajar la guardia, quitarnos los guantes y ver la escena desde los ojos de la otra persona, esto nos ayudará a entender un poco lo que está sintiendo.

Recuerda: nunca ponerle apodos ofensivos a tu pareja, nunca levantes la voz, no lleves un registro de todas las ofensas, evita las palabras << es que tu nunca…>> <<es que tu siempre…>> y por último nunca amenaces con el divorcio.

Se que no es fácil. Los matrimonios que duran para siempre son aquellos que trabajan en ser mejores el uno para el otro.

 

Las parejas saludables pelean en busca de una solución.

Las que no son saludables pelean para obtener una victoria personal.